Grados y tipos de miopia

tipos de miopia grados clasificacion y niveles

La miopía es una de las afecciones visuales más comunes, pero no todas las personas experimentan el mismo tipo o grado de miopía. Cada nivel trae consigo distintos desafíos y riesgos para la visión a largo plazo. Conocer cómo se clasifica la miopía a nivel oftalmológico es crucial para entender cómo puede afectar en la vida diaria y qué opciones existen para corregirla.

A continuación, damos una explicación completa de los diferentes grados y tipos de miopía existente para comprender mejor esta condición visual y cuidar tu salud ocular a largo plazo.

Como se clasifican los niveles de miopía

La clasificación de la miopía en distintos niveles se basa en la magnitud de las dioptrías necesarias para corregir la visión de cada paciente. Históricamente, esta clasificación se fue estandarizando para facilitar el diagnóstico y tratamiento, siendo la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de los organismos clave en dictaminar los niveles de miopía.

También se puede clasificar la miopía en diferentes tipos según la variabilidad de sus causas y manifestaciones. Con lo que es bastante común, encontrar dos clasificaciones diferentes para agrupar la miopía.

Ambos enfoques en la categorización por niveles de la miopía, permiten a los profesionales oftalmológicos establecer estrategias de tratamiento adaptadas a la severidad de cada caso, mejorando así el manejo de la condición y su impacto en la salud ocular y calidad de vida del paciente.

¿Cuántos grados de miopía hay?

La miopía se clasifica en tres grados principales según el número de dioptrías, cada uno con un impacto distinto en la calidad de vida y la salud ocular a largo plazo. La clasificación permite a oftalmólogos y optometristas evaluar el alcance de la condición y ofrecer el tratamiento más adecuado.

Miopía leve

La miopía leve se define como aquella con una corrección de hasta -3.00 dioptrías. En este grado, la visión lejana se ve algo afectada, lo que puede dificultar la claridad de objetos distantes, como señales o letras en una pizarra. Sin embargo, los objetos cercanos se ven con normalidad.

Los tratamientos comunes incluyen gafas o lentillas, que son suficientes para corregir la visión y mejorar la vida diaria del paciente sin mayores complicaciones. En algunos casos, también se pueden emplear terapias preventivas si se detecta una tendencia a la progresión.

Miopía moderada

La miopía moderada abarca un rango de entre -3.00 y -6.00 dioptrías. En este caso, la visión lejana se ve más afectada, y el paciente suele depender constantemente de lentes correctivas para realizar actividades cotidianas. La calidad de vida puede verse afectada, ya que la claridad visual se reduce notablemente sin corrección.

Además de gafas y lentes de contacto, las opciones de corrección visual para este nivel pueden incluir tratamientos avanzados para el control de la progresión, como la ortoqueratología y el uso de atropina en baja concentración, especialmente en jóvenes y adolescentes.

Miopía alta o severa

Se conoce como miopía magna, y se presenta cuando el paciente requiere más de -6.00 dioptrías para corregir su visión. Este nivel de miopía no solo afecta severamente la visión de lejos, sino que también puede tener implicaciones serias para la salud ocular. La miopía alta está asociada con un mayor riesgo de complicaciones, como desprendimiento de retina, cataratas tempranas y glaucoma.

Los tratamientos incluyen gafas de alta graduación, lentillas específicas y, en algunos casos, cirugía refractiva si la condición es estable y el paciente es candidato adecuado. El seguimiento oftalmológico regular es crucial para monitorear posibles riesgos asociados y mantener una salud ocular óptima.

Tipos de miopía que existen

Esta afección visual no es una condición uniforme; existen diferentes clases de miopía que varían en causas, síntomas y forma de progresión.

Miopía simple o del desarrollo

También llamada miopía del desarrollo, suele desarrollarse durante la edad escolar, alrededor de los 6-7 años, y aumenta gradualmente durante el crecimiento. La miopía simple es el tipo más común, afectando aproximadamente al 25-30% de la población mundial. Investigaciones indican que la prevalencia de miopía en niños ha aumentado significativamente en las últimas décadas, pasando de alrededor del 5% en la década de 1970 al 20-30% en la actualidad.

Sus causas principales son la genética y factores ambientales, como el uso prolongado de dispositivos electrónicos o lectura cercana. Este tipo de miopía suele estabilizarse en la adultez y se puede corregir fácilmente con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva, si el paciente es candidato.

Miopía patológica o degenerativa

Es menos común, afectando alrededor del 1-3% de la población, aunque se estima que alrededor del 10-20% de los casos de miopía en niños son de naturaleza patológica.

Este tipo de miopía es más grave debido al crecimiento progresivo del globo ocular y tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones oculares graves en la edad adulta, como neovascularización coroidea, desprendimiento de retina, glaucoma o maculopatía miópica.

 

Este tipo de miopía afecta especialmente a personas con antecedentes familiares y requiere tratamientos como ortoqueratología, atropina o revisiones oftalmológicas periódicas para frenar su progresión.

Miopía nocturna

La miopía nocturna afecta a una porción menor de la población, estimada en alrededor del 10% de las personas miopes.

Se manifiesta principalmente en condiciones de baja iluminación, debido a la dilatación de la pupila y la dificultad para enfocar en la oscuridad. Este tipo de miopía puede gestionarse con ajustes en la iluminación ambiental o utilizar gafas de corrección temporal con poca graduación.

Miopía congénita

La miopía congénita es rara y se presenta desde el nacimiento, afectando aproximadamente al 2-3% de los recién nacidos. Este tipo de miopía tiende a ser de mayor magnitud, superando frecuentemente las 5 dioptrías, lo que puede llevar a la ambliopía (ojo vago) si no se trata a tiempo.

La corrección mediante gafas específicas y terapias visuales es fundamental para evitar el desarrollo de problemas visuales graves en la infancia.

Miopía inducida o adquirida

Esta clase de miopía es cada vez más frecuente debido al estilo de vida moderno, y afecta aproximadamente al 15-20% de las personas, especialmente entre aquellas que pasan largos periodos frente a pantallas o realizan tareas de visión cercana.

La prevención y corrección de esta miopía requieren hábitos visuales saludables, como descansos regulares, y en casos avanzados, el uso de gafas específicas.

¿Cómo saber mi nivel de miopía?

Para saber el tipo de miopía es necesario realizar una revisión oftalmológica, en la que se mide el número de dioptrías necesarias para corregir tu visión. Este examen permite determinar si tu miopía es leve, moderada o alta, lo cual es esencial para recibir el tratamiento adecuado y controlar su progresión.

En Oftálica, nuestros oftalmólogos en Alicante son especialistas en diagnosticar y personalizar el tratamiento de la miopía, utilizando equipos avanzados y una atención experta para garantizar el cuidado visual más preciso y adaptado a cada caso.

Comparte esta publicación