Uso de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y por motivos funcionales y estadísticos. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cómo cuidar la visión en época de exámenes finales

Exceso de uso de pantallas, falta de luz, esfuerzo visual continuado o estrés visual pueden generar problemas oculares en los momentos críticos del curso académico



El mes de junio es, para los estudiantes, sinónimo de exámenes finales. Aunque el trabajo durante todo el curso académico haya sido muy bueno, los exámenes requieren un incremento del esfuerzo visual. La pregunta es ¿cómo afecta ese esfuerzo a la visión?

El doctor Enrique Chipont, director médico de Oftálica Clínica Oftalmológica de Alicante sostiene que “en los últimos tiempos, los estudiantes pasan una gran cantidad de horas ante las pantallas. Y, todavía más, si los exámenes están próximos”.

Pantallas, iluminación, estrés, son factores que influyen en la visión del estudiante y, en consecuencia, en su rendimiento.

Pantallas y ojo seco: “Cuando los ojos trabajan ante una pantalla, nuestro cerebro puede asimilar esa situación de extrema atención a un momento de peligro porque tanto en una como en otra situación nuestra sensación es de tensión. En consecuencia, reduciremos el ritmo de parpadeo, lo que puede provocar que tengamos un problema de ojo seco”.

El parpadeo hidrata, humedece y limpia la superficie ocular. Como el ojo sabe todo esto, repite la rutina con frecuencia. Frente al ordenador o cualquier forma de pantalla, esa frecuencia se reduce mucho y, con ella, la lágrima. Es ahí cuando se produce el denominado ojo seco.

Estudiar con poca luz: “Estudiar con poca luz no es aconsejable. Perjudica nuestra visión. El ojo humano diferencia perfectamente cuando existe luz y cuándo no la hay. Sin embargo, si estamos en una habitación oscura y centramos nuestra atención visual en una pantalla activaremos tanto el centro de la retina como su periferia”.

“En consecuencia, nuestra pupila se dilatará y comenzaremos a notar un cierto cansancio ocular, que se nos puede presentar, por ejemplo, a través de ojos enrojecidos o lagrimeo”, explica el doctor Chipont.

“La iluminación del espacio donde se estudia o trabaja es muy importante. La falta de luz puede generar problemas visuales, al igual que el exceso tampoco es positivo. Hay que tener en cuenta que, si hay buena iluminación, el diámetro de la pupila disminuye y aumenta la profundidad del foco, facilitando una mejor visión”.

Esfuerzo visual continuado: “El esfuerzo excesivo y prolongado de nuestros órganos visuales puede generar fatiga visual. Es un problema que se ha incrementado con el uso de dispositivos móviles por la disminución del parpadeo”.

“La molestia se convierte en un verdadero problema cuando llega acompañada de visión borrosa, diplopía (un tipo de percepción de visión doble), pesadez ocular, cefalea, ardor ocular o sensación de cuerpo extraño, entre otras consideraciones”.

Distancia visual. “Es muy importante la postura que adoptamos cuando nos sentamos a estudiar. En muchos casos, y en ocasiones inconscientemente, nos acercamos mucho a la mesa y, en consecuencia, al documento con que estamos trabajando, sea en formato papel o digital. Esta circunstancia supone que nuestros ojos realizan un esfuerzo de enfoque muy superior al que deberían y genera problemas oculares”, subraya el doctor.

Estrés visual o astenopia: Se produce a consecuencia del exceso de horas mirando un ordenador o una pantalla. Se manifiesta a través de la dificultad para enfocar o la visión borrosa, pero también puede producir fatiga (general, no sólo ocular) e incluso dolor de cabeza. Ajustar la iluminación, realizar descansos, establecer un tiempo máximo de atención a la pantalla o utilizar lágrima artificial puede ayudar a reducir el estrés visual.

Miopía: La miopía se ha incrementado en los últimos tiempos y, sobre todo, en la población más joven (nacidos en el Siglo XXI). Algunos estudios apuntan a que, a mediados de siglo, el 50% de la población mundial padecerá de síntomas compatibles con la miopía. Este incremento está relacionado con el aumento de horas de estudio, el incremento del sedentarismo y el crecimiento del uso de los dispositivos móviles.

El consejo del especialista -explica el doctor Chipont- está relacionado con la necesidad de acudir al oftalmólogo y efectuar las revisiones visuales pertinentes para conocer cuál es el estado de los ojos en cada momento.



Compartir

Más información en nuestro departamento de Atención al Paciente:


Solicitar una cita