Retinoscopia – ¿Qué es, para qué sirve y cómo se hace?

Retinoscopia – ¿Qué es, para qué sirve y cómo se hace?

Una buena vista nos permite hacer aquello que queremos: leer, ver la televisión, hacer deporte… Con una mala visión, nuestro día a día sería otro. Por ello, hacerse una revisión oftalmológica de vez en cuando es clave para detectar posibles patologías y encontrar una solución a tiempo. 

En nuestra clínica oftalmológica en Alicante realizamos diferentes pruebas para evaluar la salud de tus ojos y encontrar diferentes enfermedades. Unas de las que más se realizan al año es la retinoscopia, encargada de analizar la forma en que la luz se refleja en la retina. 

En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber antes de hacerte una retinoscopia y qué patologías puede diagnosticar. 

¿Qué es la retinoscopia?

Como su propio nombre indica, la retinoscopia analizar la forma en que la luz se refleja en nuestra retina. Esto quiere decir que valora el estado refractivo del ojo, detectando posibles errores de refracción. 

Gracias a la proyección de una luz sobre nuestra retina, se analiza la manera en que esta se refleja y determina si nuestro ojo enfoca, o no, bien las imágenes. 

¿Para qué sirve una retinoscopia?

La retinoscopia es una de las pruebas más versátiles y completas dentro del sector oftalmológico. Se trata de una técnica que la mejor clínica oftalmológica de Alicante tiene que ofrecer a sus pacientes. 

Detectar problemas de refracción

Una de las principales funciones de la retinoscopia es diagnosticar errores refractivos: 

  • Miopía
  • Hipermetropía
  • Astigmatismo

Gracias a esta prueba, se calcula la graduación adecuada y se determina si es mejor una cirugía u otras soluciones. 

Diagnóstico en pacientes pediátricos o con dificultades

La retinoscopia es una prueba visual que resulta muy útil realizarle en pacientes pequeños, personas con dificultades o en aquellos pacientes que no pueden por diversos motivos hacerse otras pruebas de refracción. 

Resultados precisos para determinar la graduación

Gracias a su precisión para determinar la graduación del paciente, se pueden encontrar diferentes tratamientos que se ajusten a sus necesidades, o bien gafas o cirugía. 

Tipos de retinoscopia existentes

Podemos encontrar diferentes tipos de retinoscopias, cada uno de ellos pensados para un perfil de paciente y aplicaciones. 

Retinoscopia estática

Sin acomodar la visión del paciente, esta prueba se realiza con la mirada fija en un punto distante. La retinoscopia estática se utiliza cuando el estado refracción está dentro de unos parámetros y condiciones normales. 

Retinoscopia dinámica

En este caso, el paciente enfoca la vista en un objeto cercano. Se utiliza para detectar problemas como la insuficiencia de convergencia y se evalúa la función acomodativa del ojo. 

Retinoscopia de mohindra

La técnica de retinoscopía de Mohindra se ha propuesto como una alternativa válida a la retinoscopía dinámica. Se realiza en un ambientes oscuro y con una fuente de luz tenue. 

Este tipo de retinoscopia se utiliza, especialmente, en lactantes y niños pequeños para conseguir mediciones más precisas. 

Retinoscopia con dilatación pupilar

Para conseguir una medición exacta de los errores refractivos en pacientes con espasmo acomodativo o en niños, se utilizan unas gotas para paralizar la acomodación del ojo y ofrecer mejores resultados. 

Retinoscopia con espejo plano y cóncavo

En determinadas ocasiones se precisa poner en práctica otras alternativas. En este tipo de retinosocopia se utiliza un espejo con diferentes curvaturas que modifica la trayectoria de la luz y mejora la observación del reflejo en nuestra retina. 

¿Cómo se realiza la retinoscopia?

La retinosocopia se trata de un proceso sencillo y no invasivo que consta de estos pasos: 

Uso de gotas para dilatar la pupila

Especialmente en niños pequeños, el oftalmólogo utiliza unas gotas cicloplejicas para dilatar la pupilar y obtener una medición de la graduación más precisa. 

Instrumentos utilizados

Principalmente, se utiliza el retinosocpia, el dispositivo que proyecta la luz. En ocasiones, también se utilizan lentes de prueba para ajustar la refracción. 

Proceso paso a paso

  1. El paciente se sienta en una habitación oscura y fija la vista en un punto distante.

  2. El oftalmólogo proyecta luz en el ojo con el retinoscopio.

  3. Se observa el reflejo retiniano y se colocan lentes de prueba para neutralizar la refracción.

  4. Se determina la prescripción adecuada basándonos en los cambios en el reflejo.

Duración de la prueba oftalmológica

La retinoscopia es una prueba sencilla, rápida e indolora. Aproximadamente durante entre 5 y 10 minutos por ojo, dependiendo de si hace falta dilatar no realizar algún ajuste adicional. 

¿Qué diferencia hay con una retinografía?

Aunque ambas pruebas analizan la retina, tienen objetivos y procedimientos distintos y muchos pacientes tienden a confundirlar. 

Objetivos

Mientras que la retinoscopia evalúa la refracción ocular, la retinografía lo que hace es capturar la imagen de la retina para detentar enfermedades como la retinografía en diabetes o glaucoma. 

Procedimiento

En la retinoscopia se utiliza una luz para analizar el reflejo y en la retinografía una cámara especializada en fotografiar el fondo del ojo. 

Aplicación

La retinoscopia se usa para determinar la graduación de lentes, mientras que la retinografía se emplea para detectar patologías retinianas. 

Resultado

Los resultados de la retonoscopia están enfocados en la mediación de la refrección de los ojos y la retonografía de imágenes de nuestra retina. 

En Oftálica contamos con los mejores especialistas en retina de Alicante. Ponte en las mejores manos para diagnosticar y tratar tu problema refractivo. 

Te esperamos en: Calle Río Seco,1 – Esquina con Avda. Padre Esplá, 58 03013 Alicante. 

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