Las lágrimas artificiales son uno de las soluciones más utilizadas en oftalmología como tratamiento para los ojos secos, el escozor y la sensación de cuerpo extraño en los ojos. Su uso se ha incrementado notablemente en los últimos años debido al envejecimiento de la población y al aumento del tiempo frente a pantallas digitales. Se estima que el síndrome de ojo seco afecta entre al 10 % y el 30 % de la población adulta, siendo más frecuente a partir de los 40 años y en mujeres.
Las lágrimas artificiales se consideran una medida de primera línea, segura y eficaz cuando se utilizan correctamente. Sin embargo, no todas son iguales ni sirven para todos los casos, por lo que es importante conocer sus diferencias y saber cuándo conviene consultar con un especialista.
¿Qué son las lágrimas artificiales?
Las lágrimas artificiales son soluciones oftálmicas diseñadas para imitar la composición y función de la lágrima natural, ayudando a mantener la superficie ocular lubricada, protegida y estable. No contienen fármacos activos y su función principal es mecánica y protectora.
¿Es bueno usar lágrimas artificiales todos los días?
En la mayoría de los casos, sí es seguro usarlas a diario, especialmente las formulaciones sin conservantes. Estudios clínicos muestran que los pacientes con ojo seco crónico pueden necesitar entre 2 y 6 aplicaciones al día sin que ello suponga un riesgo, siempre que el producto sea adecuado.
¿Para qué sirven las lágrimas artificiales?
Su principal objetivo es aliviar síntomas derivados de la alteración de la película lagrimal y proteger la superficie ocular frente a agresiones externas. La mejor clínica oftalmológica de España aconseja utilizar lágrimas artificiales en los siguientes casos:
Ojos secos
En pacientes con ojo seco, las lágrimas artificiales reducen el escozor, la sensación arenosa y el enrojecimiento. Se calcula que más del 50 % de las consultas oftalmológicas relacionadas con molestias oculares presentan síntomas claros de ojo seco.
Fatiga visual
La fatiga visual digital provoca disminución del parpadeo hasta en un 60 %, lo que favorece la evaporación lagrimal. Las lágrimas artificiales ayudan a recuperar el confort ocular.
Irritación por lentes de contacto
Hasta un 40 % de los usuarios que utilizan lentillas en su día a día manifiestan molestias o sequedad. Las lágrimas artificiales específicas mejoran la tolerancia y reducen la irritación.
Pantallas
El uso prolongado de ordenadores, móviles o tablets es una de las principales causas actuales de sequedad ocular funcional, incluso en personas jóvenes.
¿De qué están hechas las lágrimas artificiales?
Su composición varía según la formulación, pero todas buscan estabilizar la lágrima natural.
Componentes básicos
Incluyen agua purificada, agentes humectantes y lubricantes que aumentan la permanencia de la lágrima sobre el ojo.
Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es uno de los componentes más eficaces, ya que retiene hasta 1.000 veces su peso en agua, proporcionando hidratación prolongada y favoreciendo la regeneración de la superficie ocular.
¿Qué diferencia hay con el suero fisiológico?
El suero fisiológico solo limpia de forma puntual, pero no lubrica ni estabiliza la película lagrimal, por lo que no es adecuado como tratamiento del ojo seco.
Tipos de lágrimas artificiales: ¿cuál es la más adecuada para ti?
A la hora de recetar unas lágrimas artificiales, según el caso del paciente, el oftalmólogo podrá recomendar distintos formatos y composiciones para que se adapten a las necesidades del paciente:
Gotas multidosis
Son prácticas, pero suelen contener conservantes, por lo que se recomiendan para usos ocasionales.
Lágrimas monodosis
Ideales para personas con ojos sensibles o uso frecuente, ya que se desechan tras cada aplicación.
Lágrimas artificiales sin conservantes
Recomendadas en tratamientos prolongados y en pacientes con ojo seco moderado o severo.
Colirios
Algunos colirios combinan lubricación con otros efectos, aunque no todos son lágrimas artificiales propiamente dichas.
¿Qué pasa si uso lágrimas artificiales caducadas o en mal estado?
El uso incorrecto puede suponer un riesgo para la salud ocular.
Riesgos de infecciones oculares
Un colirio contaminado puede provocar conjuntivitis o queratitis, especialmente en usuarios de lentes de contacto.
¿Cómo conservar las lágrimas artificiales correctamente?
Deben guardarse a temperatura ambiente, protegidas de la luz y respetando el tiempo de uso tras su apertura, que suele ser de 28 a 90 días según el fabricante.
Señales para identificar un producto en mal estado
Unas lágrimas artificiales están en mal estado cuando al aplicarlas:
- Cambia de color
- Tiene partículas visibles
- Se experimenta una sensación de escozor
¿Tienen efectos secundarios las lágrimas artificiales?
En general, son muy seguras, pero pueden aparecer efectos leves en algunos casos:
Escozor leve
Puede presentarse durante los primeros segundos tras la aplicación, especialmente si el ojo está muy seco.
Visión borrosa temporal
Es habitual con formulaciones más densas y suele desaparecer en pocos minutos.
Reacción alérgica
Poco frecuente, generalmente asociada a conservantes o excipientes.
¿Puede empeorar la sequedad ocular si se abusa?
El abuso de lágrimas con conservantes puede irritar la superficie ocular y agravar los síntomas a largo plazo.
¿Cómo usar correctamente las lágrimas artificiales?
Una aplicación adecuada maximiza su eficacia y reduce riesgos.
Frecuencia de aplicación recomendada
Depende del grado de sequedad, pero suele oscilar entre 2 y 4 veces al día, pudiendo aumentar bajo indicación médica.
¿Antes o después de las lentes de contacto?
En general, se aplican antes de colocar las lentes o usando lágrimas compatibles con su uso.
Técnicas para aplicarlas sin contaminar el frasco
Es fundamental no tocar el ojo ni las pestañas con el aplicador y cerrar bien el envase tras cada uso.
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Cada ojo es diferente y no todas las lágrimas artificiales son adecuadas para todos los pacientes. En Oftálica realizamos una evaluación completa de la superficie ocular para recomendarte el tratamiento más eficaz y seguro, mejorando tu confort visual y la salud de tus ojos a largo plazo.




