Tipos de estrabismo: convergente y divergente

Tipos de estrabismo convergente y divergente

Existen diferentes tipos de estrabismo, una condición visual en la que los ojos no están correctamente alineados. Los más comunes son el estrabismo convergente (cuando uno de los ojos se desvía hacia adentro) y el estrabismo divergente (cuando se desvía hacia afuera).

Conocer las diferencias entre ambas formas es fundamental para identificar los síntomas, determinar la causa y aplicar el tratamiento más adecuado según cada caso.

Estas desviaciones pueden ser constantes o intermitentes, y afectar a la visión binocular, la percepción de profundidad o incluso generar problemas de autoestima. En este artículo te explicamos las clases de estrabismo más frecuentes, sus posibles causas, cómo se diagnostican y qué tratamientos se aplican para corregirlos de forma eficaz.

¿Qué clases de estrabismo existen?

Existen diversas modalidades de estrabismo según la dirección de la desviación, la causa que lo origina o la forma en que se presenta. A continuación, repasamos los tipos más comunes y sus principales características.

Estrabismo convergente

También conocido como esotropía, el estrabismo convergente se produce cuando uno de los ojos se desvía hacia adentro, en dirección a la nariz.

Es el tipo más frecuente en la infancia y puede aparecer desde los primeros meses de vida. En algunos casos está relacionado con problemas de refracción o con un mal desarrollo de la visión binocular. Requiere diagnóstico precoz para evitar la aparición de ojo vago o ambliopía.

Estrabismo divergente

En la exotropía, uno de los ojos se desvía hacia afuera. Puede ser constante o intermitente, y a menudo se hace más evidente cuando el paciente está cansado o pierde la concentración. Este tipo de estrabismo suele pasar desapercibido en sus fases iniciales, por lo que es importante realizar revisiones visuales periódicas, especialmente en niños.

Estrabismo vertical

Se presenta cuando el ojo se desvía hacia arriba (hipertropía) o hacia abajo (hipotropía). Es menos común, pero puede causar visión doble persistente y dificultad para alinear la mirada. Puede estar asociado a problemas neurológicos, alteraciones musculares o ser consecuencia de un traumatismo ocular.

Estrabismo horizontal

Este término se utiliza para englobar tanto el estrabismo convergente como el divergente, ya que ambos implican una desviación en el eje horizontal (hacia adentro o hacia afuera). Es el grupo más frecuente dentro del estrabismo, y su detección y tratamiento temprano son clave para evitar complicaciones visuales a largo plazo.

Estrabismo paralítico

Se debe a la parálisis de uno o varios músculos oculomotores, lo que impide que el ojo se mueva correctamente. Es más frecuente en adultos y puede estar causado por enfermedades neurológicas, accidentes cerebrovasculares, diabetes o traumatismos. Suele provocar visión doble intensa y requiere una valoración oftalmológica y neurológica conjunta.

Estrabismo acomodativo

Aparece principalmente en niños con hipermetropía no corregida. Al realizar un esfuerzo de enfoque (acomodación) para ver con claridad, el ojo tiende a desviarse hacia adentro. En muchos casos puede corregirse con gafas adecuadas, y en algunos se complementa con ejercicios visuales o parches para reforzar la visión binocular.

Esotropía o estrabismo convergente

Es uno de los tipos de desviación ocular más frecuentes, especialmente en la infancia.

Características y síntomas del estrabismo convergente

Se caracteriza porque uno de los ojos se desvía hacia adentro, en dirección al puente nasal, lo que impide que ambos ojos estén alineados al mirar un mismo objeto

En algunos casos la desviación puede ser constante, mientras que en otros aparece de forma intermitente, por ejemplo, cuando el niño está cansado o al fijar la vista en objetos cercanos. Esta alteración puede afectar a uno o ambos ojos (esotropía alternante), y dependiendo del grado de desviación, puede provocar:

  • Visión doble si el cerebro intenta integrar las imágenes de ambos ojos.
  • Ambliopía u ojo vago, cuando el cerebro suprime la imagen del ojo desviado.
  • Dificultades en la percepción de profundidad.
  • Fatiga visual y dolores de cabeza tras actividades que requieren concentración visual.
  • En niños pequeños, otro signo habitual es la inclinación o giro de la cabeza para compensar la desviación y evitar la visión doble.

Causas comunes en niños y adultos

En el estrabismo infantil, la esotropía puede ser congénita, apareciendo durante los primeros meses de vida sin una causa aparente. También puede estar relacionada con errores refractivos importantes, especialmente con la hipermetropía no corregida, que obliga al ojo a realizar un esfuerzo excesivo de enfoque (acomodación) y provoca la desviación.

En cambio, en adultos, el estrabismo convergente puede desarrollarse por:

  • Descompensación de una esotropía infantil no tratada.
  • Problemas neurológicos o vasculares (como accidentes cerebrovasculares).
  • Traumatismos craneoencefálicos.
  • Complicaciones postquirúrgicas oculares.
  • Enfermedades sistémicas como la diabetes.

En todos los casos, un diagnóstico oftalmológico completo es fundamental para establecer la causa y determinar el enfoque terapéutico adecuado.

¿Cómo se trata la esotropía?

El tratamiento del estrabismo convergente dependerá de la edad del paciente, la causa del problema y el grado de desviación. En muchos casos, especialmente en niños con hipermetropía, la corrección óptica con gafas es suficiente para mejorar la alineación ocular y evitar el desarrollo de ambliopía.

Cuando hay ojo vago asociado, se puede complementar con parches oclusivos sobre el ojo dominante para reforzar la visión del ojo afectado. En otros casos, se aplican ejercicios de terapia visual para mejorar la coordinación entre ambos ojos.

Si la desviación es importante o no mejora con tratamientos conservadores, el oftalmólogo puede valorar una cirugía de los músculos oculares, que consiste en reforzar, debilitar o recolocar los músculos responsables del movimiento del ojo para restablecer el paralelismo. También se pueden utilizar inyecciones botox en casos seleccionados, especialmente cuando se busca una solución menos invasiva en desviaciones funcionales.

Exotropía o estrabismo divergente

Se produce cuando uno de los ojos se desvía hacia afuera, alejándose de la línea media de la cara. Esta alteración puede ser intermitente o constante, y afecta tanto a niños como a adultos, pudiendo influir negativamente en la visión binocular y en la calidad de vida del paciente si no se trata adecuadamente.

Diferencias entre el estrabismo divergente y convergente

La diferencia principal radica en la dirección de la desviación ocular. En la exotropía, uno de los ojos se orienta hacia afuera, lo que suele hacerse más evidente cuando el paciente está cansado, distraído o mirando a lo lejos. A menudo, las personas con exotropía intermitente pueden mantener los ojos alineados de forma voluntaria, pero con esfuerzo visual constante, lo que con el tiempo puede generar fatiga ocular, dolores de cabeza o visión borrosa.

Otra diferencia clave es que el estrabismo divergente es más frecuente en edades posteriores (etapa escolar o adolescencia) y puede pasar desapercibido durante largos periodos, mientras que el convergente suele aparecer antes y tiende a ser más evidente.

La percepción social también varía: al no ser tan notoria en sus fases iniciales, la exotropía se diagnostica con más retraso en muchos casos.

diferencias estrabismo convergente y divergente

Estrabismo divergente intermitente

Uno de los tipos más comunes de exotropía, en el que la desviación del ojo no es constante. El paciente puede alinear sus ojos correctamente durante parte del tiempo, pero en ciertos momentos —como al estar cansado, mirar de lejos, fijar la atención o bajo estrés— el ojo se desvía hacia afuera.

Este tipo de estrabismo puede no generar síntomas visuales al principio, pero con el tiempo puede provocar:

  • Visión doble ocasional (diplopía).
  • Dificultad en la lectura y concentración visual.
  • Cierre de un ojo ante la luz intensa.
  • Molestias estéticas y sociales.

En niños, puede pasar desapercibido si no se realiza una revisión oftalmológica especializada. La detección precoz permite actuar antes de que la desviación se haga constante o afecte la visión binocular de forma irreversible.

Tratamientos más utilizados

El tratamiento del estrabismo divergente depende de la frecuencia e intensidad de la desviación, así como de la edad y las necesidades visuales del paciente. En muchos casos, se comienza con ejercicios de terapia visual para mejorar la fusión de imágenes, el control de la desviación y la coordinación entre ambos ojos.

Si existen errores refractivos asociados (como miopía o astigmatismo), el uso de gafas o lentes de contacto puede ayudar a estabilizar la visión y reducir el esfuerzo visual. En exotropías leves o intermitentes, el tratamiento no siempre es quirúrgico.

Sin embargo, cuando la desviación se vuelve constante, afecta a la vida diaria o genera síntomas persistentes, puede ser necesario recurrir a la cirugía de los músculos oculares para restablecer la alineación. En algunos casos seleccionados también puede utilizarse toxina botulínica (botox) como tratamiento complementario.

Diagnóstico y seguimiento en Oftálica

Detectar a tiempo una desviación ocular —aunque sea intermitente o sutil— es clave para evitar consecuencias como la ambliopía, la visión doble o el deterioro de la percepción de profundidad.

En nuestra clínica oftalmológica, realizamos un diagnóstico preciso y personalizado de todos los tipos de estrabismo. Nuestro equipo de oftalmólogos especializados utiliza pruebas específicas adaptadas a la edad del paciente, como test de alineación ocular, visión binocular, refracción, y evaluación motora y sensorial.

Contamos con más de 20 años de experiencia en el manejo de casos complejos de estrabismo en adultos o en niños Alicante.

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