¿Se puede cambiar el color de ojos?

cambiar el color de ojos

Seguramente hayas visto que en los últimos años se ha hecho viral en Internet vídeos de influencers que se han cambiado el color de su iris. En estos reels o Tiktoks muestran resultados «seguros y rápidos», ojos verdes que antes eran marrones y promocionando este cambio de color como un simple retoque estético más. ¿Pero qué peligros se esconde detrás de cada uno de estos vídeos?

Desde Oftálica hemos visto cómo esta curiosidad ha ido en aumento, especialmente por la influencia de redes sociales y ciertos procedimientos promocionados como “simples” o “definitivos”. Conviene aclarar desde el inicio que, aunque existen métodos para modificar el aspecto del color de los ojos, no todos son igual de seguros ni están médicamente justificados. De hecho, algunas técnicas quirúrgicas para cambiar el color del iris conllevan riesgos importantes y, desde un punto de vista médico, no están recomendadas cuando no existe una indicación clínica real.

Y hoy queremos hablarte de esta nueva moda. 

¿Por qué cambia el color de ojos en algunas personas?

El color de los ojos está determinado principalmente por la cantidad y distribución de melanina en el iris, así como por factores genéticos. Sin embargo, en determinadas circunstancias, este color puede variar a lo largo de la vida sin que exista una intervención artificial.

Causas naturales

¿Alguna vez te has preguntado por qué se pueden poner los ojos amarillos? Esto se debe a que conforme vamos cumpliendo años o por la exposición a la luz nuestros ojos pueden sufrir alteraciones de color por causas naturales. 

Otro ejemplo claro está en las personas mayores. Su iris puede cambiar de pigmento, haciendo que su ojo parezca ligeramente más claros. Estos cambios suelen ser sutiles y progresivos. 

Heterocromía e iris multicolor

La heterocromía es una condición en la que cada ojo tiene un color diferente o existen zonas de distinto color dentro del mismo iris. Puede ser congénita o adquirida y, en la mayoría de los casos, no afecta a la visión. Se estima que afecta aproximadamente a menos del 1 % de la población mundial, lo que la convierte en una condición poco frecuente pero generalmente benigna.

¿Por qué los ojos marrones pueden verse verdes o miel?

Seguro que has escuchado a alguien decir «tengo los ojos verdes», pero en verdad los miras y son marrones. ¿Esto por qué se debe? La luz, el tipo de ropa, el maquillaje o incluso el entorno pueden influir en cómo percibimos el color de los ojos. En ojos claros o castaños claros, los reflejos de luz pueden hacer que se vean más verdosos, miel o avellana. Pero el color no cambia realmente. 

¿Cuándo cambia el color de ojos en los bebés?

En los recién nacidos, el color de los ojos suele ser diferente al que tendrán en la edad adulta. Esto se debe al desarrollo progresivo de la melanina en el iris durante los primeros meses de vida.

Explicación del color azul al nacer

Muchos bebés, especialmente de origen europeo, nacen con ojos azules o grisáceos. Esto ocurre porque al nacer todavía no se ha producido una cantidad suficiente de melanina en el iris. No es un color definitivo, sino una fase inicial del desarrollo ocular.

Evolución del pigmento en el iris durante los primeros meses

Durante los primeros 6 a 12 meses, el iris va produciendo más melanina. A medida que aumenta el pigmento, el color puede oscurecerse hacia tonos verdes, avellana o marrones. Este proceso es completamente normal.

¿A qué edad se fija el color definitivo?

En la mayoría de los casos, el color de ojos se estabiliza entre el primer y el tercer año de vida. A partir de ese momento, salvo por causas médicas o cambios muy leves con la edad, el color suele mantenerse estable durante toda la vida.

¿Existen formas naturales de cambiar el color de ojos?

No existen métodos naturales demostrados científicamente que permitan cambiar de forma real y permanente el color de los ojos. Dietas, ejercicios o suplementos que prometen modificar el iris carecen de base médica. Cualquier cambio percibido suele deberse a efectos de iluminación, fatiga ocular o sequedad, pero no a una alteración real del pigmento.

Lentes de contacto: la forma más segura de cambiar el color de los ojos

Si una persona desea cambiar el aspecto del color de sus ojos por motivos estéticos, las lentillas de color son, con diferencia, la opción más segura desde el punto de vista oftalmológico.

Tipos de lentes

Existen lentes de contacto cosméticas con y sin graduación, en versiones opacas (para cubrir colores oscuros) y de realce (para intensificar colores claros). Hoy en día, muchas de estas lentes están fabricadas con materiales de alta permeabilidad al oxígeno, lo que mejora la comodidad y reduce el riesgo de complicaciones si se usan correctamente.

Recomendaciones para un uso correcto

Siempre deben ser adaptadas y supervisadas por un profesional de la visión. Según estudios clínicos, el uso incorrecto de lentes de contacto multiplica por hasta 5 el riesgo de infecciones corneales graves. Una higiene adecuada, respetar los tiempos de uso y acudir a revisiones periódicas es fundamental para proteger la salud ocular.

¿Es recomendable una operación para cambiar el color de los ojos?

Desde un punto de vista médico, no se recomienda las cirugías con fines puramente estéticos para cambiar el color de los ojos. Estas intervenciones no están exentas de riesgos y no aportan ningún beneficio visual o funcional.

Riesgos que conlleva esta operación

Los riesgos incluyen glaucoma secundario, inflamación crónica, daño en la córnea, aumento de la presión intraocular, cataratas e incluso pérdida permanente de visión. Diversos estudios y alertas de sociedades científicas han documentado complicaciones graves en un porcentaje significativo de pacientes sometidos a este tipo de cirugías estéticas. 

Enfermedades que pueden cambiar el color de los ojos

En algunos casos, un cambio en el color del iris puede ser un signo de enfermedad ocular o sistémica, por lo que siempre debe ser evaluado por un oftalmólogo.

Heterocromía adquirida

Puede aparecer tras traumatismos, cirugías o ciertos tratamientos. A diferencia de la congénita, puede ser un signo de alteración en el iris o en las estructuras internas del ojo.

Glaucoma pigmentario

En esta forma de glaucoma, el pigmento del iris se libera y puede depositarse en otras estructuras del ojo, alterando el tono del iris y elevando la presión intraocular. Es una patología que requiere seguimiento estrecho para evitar daños en el nervio óptico.

Infecciones o inflamaciones del iris

La uveítis anterior y otras inflamaciones pueden provocar cambios en el color del iris, además de dolor, enrojecimiento y disminución de visión. Estos casos requieren tratamiento médico urgente.

Además, muchos pacientes consultan no solo por cambios en el color del iris, sino también por enrojecimiento ocular frecuente. En estos casos, es habitual que busquen información sobre cómo quitar los ojos rojos, cuando en realidad el enrojecimiento puede ser un síntoma de sequedad ocular, conjuntivitis, alergias o inflamación intraocular. 

El uso repetido de colirios vasoconstrictores sin supervisión médica puede enmascarar el problema y retrasar un diagnóstico adecuado. Por eso, ante ojos rojos persistentes, lo más recomendable es una valoración oftalmológica para identificar la causa real y aplicar el tratamiento correcto.

Ictericia provocada por alteraciones hepáticas

En enfermedades hepáticas, el aumento de bilirrubina puede provocar una coloración amarillenta de la esclerótica (la parte blanca del ojo), lo que a veces se interpreta erróneamente como un cambio en el color del ojo, cuando en realidad afecta a la superficie ocular.

En Oftálica cuidamos tus ojos, no los cambiamos de color

En Oftálica creemos firmemente que la salud visual debe estar siempre por encima de cualquier moda estética. Nuestro compromiso es ofrecer diagnósticos precisos, tratamientos basados en la evidencia científica y asesoramiento honesto para que tomes decisiones informadas. Cambiar el color de los ojos mediante cirugía no es, hoy por hoy, una opción segura desde el punto de vista médico. Cuidar tus ojos hoy es la mejor forma de seguir viendo bien mañana.

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