Todavía existen muchas dudas sobre qué causa la degeneración macular y los factores que provocan exactamente su aparición. La evidencia científica apunta a una combinación de predisposición genética y factores ambientales, junto con otros elementos que aumentan notablemente el riesgo de desarrollarla.
Aunque no siempre es posible evitar que la enfermedad se desarrolle, sí podemos actuar sobre muchos aspectos de nuestro estilo de vida y de nuestra salud general para reducir el riesgo o retrasar su progresión. A continuación, explicamos qué medidas preventivas pueden ayudarte a proteger tu mácula el mayor tiempo posible.
¿Por qué se produce la degeneración macular?
A pesar de las décadas de investigación dedicadas a esta enfermedad, todavía no se conoce un origen único o definitivo. Lo que sí sabemos es que se trata de un proceso multifactorial en el que intervienen genética, envejecimiento, estilo de vida y salud general. Estos elementos pueden influir en el desgaste de los tejidos retinianos y en la aparición de cambios estructurales que dañan la mácula con el paso del tiempo.
En la mayoría de los pacientes, la enfermedad se desarrolla de manera progresiva y silenciosa, por lo que identificar los factores de riesgo y actuar sobre ellos es fundamental para frenar o retrasar su evolución.
Principales factores de riesgo de la degeneración macular
Algunas de estas causas no pueden modificarse, como la edad o la genética, mientras que otros están relacionados con hábitos y condiciones de salud que sí pueden controlarse. Conocerlos es el primer paso para adoptar medidas preventivas eficaces y reducir la probabilidad de que la enfermedad progrese.
Edad y envejecimiento ocular
La edad es el factor de riesgo más determinante. La degeneración macular afecta principalmente a personas mayores de 60 años y llega a afectar a la mitad de los mayores de 85 años en algún grado. El envejecimiento natural de los tejidos oculares provoca una disminución de la capacidad de regeneración celular y una mayor vulnerabilidad a los cambios asociados a la DMAE.
Con el paso de los años se acumulan depósitos bajo la retina, disminuye la eficiencia metabólica de la mácula y aumenta la posibilidad de aparición de drusas o lesiones atróficas.
Genética y antecedentes familiares
La degeneración macular tiene un componente hereditario importante. Se han identificado múltiples genes asociados a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, lo que explica por qué aparece con más frecuencia en personas con antecedentes familiares directos. Aunque no determina el futuro visual del paciente, sí aumenta significativamente la probabilidad de padecerla.
En estos casos es especialmente recomendable realizar revisiones oftalmológicas periódicas, incluso aunque no existan síntomas aparentes.
Tabaquismo y exposición al humo
El tabaquismo es uno de los factores de riesgo más relevantes y modificables. Fumar aumenta de forma notable las probabilidades de desarrollar degeneración macular, ya que acelera el daño oxidativo en los tejidos oculares y afecta la microcirculación de la retina. Incluso la exposición pasiva al humo también incrementa el riesgo.
Las personas fumadoras presentan una progresión más rápida y un pronóstico más desfavorable, por lo que abandonar el tabaco es una de las medidas preventivas más eficaces.
Obesidad y salud cardiovascular
El sobrepeso y la obesidad se asocian a un mayor riesgo de desarrollar DMAE temprana o intermedia. Los cambios metabólicos vinculados al exceso de peso, como la inflamación crónica o el aumento del colesterol, pueden acelerar la evolución hacia formas más graves de la enfermedad.
Además, las alteraciones cardiovasculares como hipertensión, colesterol elevado o mala circulación, también influyen en la salud de la retina y favorecen el deterioro de la mácula.
Etnia y predisposición poblacional
La degeneración macular es más común en personas de piel blanca y ascendencia europea. Esto no significa que otras etnias estén exentas, pero sí existen diferencias genéticas que influyen en la incidencia de la enfermedad. Conocer esta predisposición permite establecer estrategias de vigilancia precoz en los grupos más vulnerables.
¿Se puede prevenir la degeneración macular?
Existen medidas que pueden reducir significativamente el riesgo y ayudan a frenar su evolución. La combinación de hábitos saludables, control de factores médicos y revisiones periódicas permite proteger la mácula y detectar cualquier cambio en fases tempranas, cuando el tratamiento es más eficaz.
Evitar el tabaco y ambientes con humo
Dado que el tabaquismo es el principal factor modificable, dejar de fumar es una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo. Además, evitar la exposición pasiva también ayuda a proteger la salud ocular a largo plazo.
Alimentación saludable y antioxidantes
Una dieta rica en frutas, verduras, pescado azul y alimentos con alto contenido en antioxidantes como vitaminas C y E, contribuye a proteger la retina frente al daño oxidativo. También son beneficiosos los nutrientes como la luteína y la zeaxantina, presentes en vegetales de hoja verde.
Control de tensión arterial y colesterol
Mantener una buena salud cardiovascular es fundamental. Controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre reduce el riesgo de inflamación y daño retiniano, mejorando la salud general del ojo.
Exámenes oftalmológicos periódicos
Las revisiones regulares permiten detectar signos tempranos de degeneración macular, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Un seguimiento adecuado ayuda a frenar la progresión y a aplicar tratamientos a tiempo en caso de ser necesario.
Oftálica: clínica especializada en prevenir la degeneración macular
Nuestro equipo de oftalmólogos especializados en retina y mácula combinan experiencia clínica con equipamiento de última generación. Realizamos evaluaciones completas que permiten detectar la enfermedad en fases iniciales, evaluar los factores de riesgo de cada paciente y recomendar las mejores estrategias para ralentizar su progresión.
Si tienes antecedentes familiares, notas cambios visuales o simplemente quieres revisar tu salud ocular, contacta con Oftálica y nuestro equipo estará encantado de ayudarte. La detección temprana es la clave para preservar tu visión el mayor tiempo posible.




