Seguramente te hayan salido por las redes sociales a especialistas comentando los retoques que se han hechos los personajes público y uno de los términos que más se repite es el de «neuromoduladores». Se trata de uno de los tratamientos que más demandan las personas que recurren a la medicina estética. De hecho, se estima que solo la toxina botulínica tipo A supera los 8 millones de tratamientos anuales en el mundo, según datos de la American Society of Plastic Surgeons.
En oftalmología, los neuromoduladores ocupan un papel relevante desde hace décadas. De hecho, su primer uso médico autorizado fue para tratar el blefaroespasmo, una contracción involuntaria de los músculos del párpado. Hoy en día, se emplean también para corregir estrabismos, aliviar espasmos faciales y mejorar alteraciones funcionales que afectan a la visión, además de su aplicación en estética periocular.
¿Cómo funcionan los neuromoduladores?
Los neuromoduladores actúan bloqueando de forma temporal la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor esencial para que el músculo se contraiga. Al disminuir esta señal, el músculo se relaja parcialmente, lo que permite tratar contracciones involuntarias, suavizar líneas de expresión o modular funciones neuromusculares alteradas.
¿Quién puede aplicar neuromoduladores?
La aplicación debe realizarla exclusivamente un profesional con formación legal y acreditada para su uso, como:
- Oftalmólogos
- Dermatólogos
- Cirujanos plásticos
- Médicos estéticos
Tipos de neuromoduladores más conocidos
Existen diferentes sustancias con función neuromoduladora, cada una indicada para situaciones concretas según su mecanismo de acción y duración.
Toxina botulínica (Botox)
Es el neuromodulador más utilizado a nivel mundial, también conocido como Botox. Su efecto dura entre 3 y 6 meses y permite relajar de forma precisa músculos específicos. Está aprobado para uso médico y estético.
Péptidos neuromoduladores
Son moléculas más pequeñas que buscan imitar efectos similares a la toxina botulínica pero de forma más suave. Se emplean sobre todo en cosmética avanzada.
Neuromodulación farmacológica
Incluye medicamentos que modifican la transmisión nerviosa, utilizados principalmente en neurología para el control del dolor o espasmos musculares.
¿Qué efectos tienen los neuromoduladores?
Sus efectos dependen del tipo de neuromodulador, la dosis y la zona aplicada, pero comparten principios comunes.
Reducción temporal de la actividad muscular
Permiten disminuir la contracción muscular excesiva, algo clave tanto en tratamientos médicos como estéticos.
Efecto reversible
El efecto desaparece de forma progresiva, generalmente entre 3 y 6 meses, lo que garantiza seguridad y control del resultado.
Piel más lisa y relajada
En estética facial, suavizan arrugas dinámicas, como las patas de gallo o las líneas del entrecejo, generando un aspecto más descansado.
Control de síntomas neuromusculares
Son especialmente útiles en patologías como espasmos hemifaciales, blefaroespasmo o estrabismos.
¿Tienen contraindicaciones o efectos secundarios?
A pesar de ser uno de los tratamientos más demandados y seguros del sector, debe aplicarse con precisión y destreza para evitar complicaciones en un futuro. Entre los efectos secundarios más recurrentes encontramos:
Dolor o inflamación en el punto de aplicación
Durante las primeras horas del tratamiento, puede aparecer un dolor leve y transitorio, así como una pequeña inflamación en el punto donde se ha aplicado el tratamiento.
Asimetría facial o ptosis palpebral
Puede ocurrir si el neuromodulador afecta a músculos no deseados, aunque es poco frecuente cuando lo aplica un especialista.
Reacciones alérgicas
Este efecto secundario es muy raro que se de, ya que antes de aplicar el tratamiento se hará un estudio de las posibles alergias de los pacientes.
¿Cuándo es contraindicado?
Los neuromoduladores no deben aplicarse en:
- Pacientes embarazadas
- En pacientes en época de lactancia
- Pacientes con la zona infectada
- Pacientes con determinadas enfermedades neuromusculares
Usos médicos de los neuromoduladores
Aunque su uso más habitual tiene relación con el sector de la estética, los neuromoduladores tienen un papel más allá de lo estético y muchos médicos lo utilizan para tratar diferentes patologías, incluidas las oculares.
Neurología
Dentro del campo de la neurología, los neuromoduladores sirven de tratamiento para:
- Espasmo hemifacial
- Distonías
- Migraña crónica
- Contracturas musculares
Oftalmología
En nuestro campo, el de la oftalmología, recurrimos a los neuromoduladores cuando el paciente presenta:
- Blefaroespasmo
- El bótox para el estrabismo
- Espasmos palpebrales
- Problemas en la apertura ocular
Estética facial
Dentro del sector estético y del rejuvenecimiento facial, los neuromoduladores sirven para:
- Suavizar las líneas de expresión
- Prevenir el envejecimiento dinámico
- Armonizar el tercio superior del rostro
Tratamientos para tus ojos con neuromoduladores como el bótox en Oftálica
En Oftálica contamos con un equipo de profesionales especializados en los neuromoduladores de uso médico para tratar afecciones oculares como el blefaroespasmo, espasmos faciales o alteraciones en la alineación ocular.
Además, también puedes recurrir a una cirugía oculoplástica en Oftálica para garantizar un resultado natural, preciso y adaptado a tus necesidades.




