Cada día, cientos de pacientes pasan por las manos de los mejores oftalmólogos de Alicante. A diario vemos diferentes patologías y realizamos una gran variedad de pruebas oftalmológicas. Entre ellas está la angiografía ocular, especialmente para estudiar la circulación sanguínea de la retina y la coroides. Gracias a este examen detectamos patologías en fases tempranas y mejoramos el pronóstico visual de nuestros pacientes.
Esta prueba es una de las más valiosas en el sector de la oftalmología. De hecho, estudios clínicos estiman que más del 70 % de las patologías retinianas relevantes presentan signos vasculares detectables mediante angiografía.
En consulta, esta prueba es habitual en pacientes con patologías como degeneración macular asociada a la edad, retinopatía diabética o trombosis venosas retinianas. Solo la retinopatía diabética afecta aproximadamente a 1 de cada 3 personas con diabetes en el mundo, y la angiografía es clave para valorar su gravedad y decidir el tratamiento más adecuado.
¿Qué es la angiografía ocular?
La angiografía ocular es una técnica de imagen que permite visualizar los vasos sanguíneos del ojo mediante la administración de un contraste y la captura de fotografías secuenciales del fondo ocular. Su objetivo es analizar cómo circula la sangre y detectar fugas, obstrucciones o anomalías vasculares.
Diferencias entre angiografía y angioscopia por fluorescencia
Aunque a veces se confunden, la angiografía es un estudio dinámico que registra el paso del contraste por los vasos, mientras que la angioscopia se centra en observar directamente estructuras vasculares iluminadas. La angiografía ofrece información funcional además de estructural, lo que la hace más útil clínicamente.
¿Qué estudia exactamente en el ojo?
Permite analizar la retina, la coroides y la mácula, evaluando la integridad vascular, el flujo sanguíneo y la permeabilidad capilar. También detecta microaneurismas, zonas sin riego sanguíneo o crecimiento anómalo de vasos.
Tipos de angiografía ocular
Existen varias modalidades de angiografía, cada una indicada para estudiar estructuras o patologías específicas. Dependiendo del caso del paciente, se realizará una u otra.
Angiografía fluoresceínica
Es la más utilizada. Emplea fluoresceína sódica como contraste intravenoso y permite estudiar la circulación retiniana. Es especialmente útil para diagnosticar edema macular, retinopatía diabética y degeneración macular.
Angiografía ocular con verde de indocianina
Utiliza un colorante diferente que penetra mejor en tejidos profundos, lo que facilita la visualización de la circulación coroidea. Es fundamental en patologías como la vasculopatía coroidea polipoidal.
Angiografía ocular sin contraste
Las nuevas tecnologías, como la angiografía OCT, permiten obtener imágenes vasculares sin inyección intravenosa. Esta modalidad es más cómoda y segura, y cada vez se utiliza más para controles evolutivos.
¿Cómo se hace una angiografía ocular?
La angiografía ocular es una de las pruebas más rápidas dentro de una clínica oftalmológica. Se trata de un examen ambulatorio que, generalmente, dura entre 10 y 30 minutos, según el paciente.
Preparación previa
El primer paso es dilatar la pupila con colirios administrados por el profesional. Con esto se consigue visualizar mejor el fondo del ojo. Aquí, podrá notar una visión borrosa y sensibilidad a la luz durante unas horas, pero es normal.
Aplicación del contraste intravenoso
Después. se inyecta el contraste en una vena del brazo. En pocos segundos llega a los vasos oculares, momento en el que se iniciamos la captura de imágenes.
Captura de imágenes en tiempo real
Gracias a una cámara especial que tenemos en Oftálica, tomamos fotografías en intervalos muy cortos para registrar el recorrido del contraste. Esto nos permite analizar fases arteriales, venosas y tardías.
¿Duele o produce molestias?
Es una prueba totalmente indolora. El pinchazo intravenoso es similar al de un análisis de sangre. Sin embargo, algunos pacientes experimentan sensación pasajera de calor o náuseas leves, que suelen desaparecer en minutos.
¿Para qué sirve una angiografía ocular?
Esta prueba no solo confirma diagnósticos, sino que orienta a tomar decisiones terapéuticas, buscar el mejor tratamiento y permite monitorizar la evolución de enfermedades oculares.
Diagnóstico de enfermedades retinianas y vasculares
Es esencial para detectar retinopatía diabética, degeneración macular, trombosis venosas, oclusiones arteriales o coriorretinopatías. Muchas de estas patologías son responsables de más del 50 % de los casos de pérdida visual grave en adultos mayores.
Evaluación de tumores, inflamaciones o fugas vasculares
Permite localizar áreas de filtración vascular, inflamación o masas tumorales, incluso cuando aún no producen síntomas visuales.
Control de tratamientos en retina o vítreo
También se utiliza para valorar la eficacia de soluciones como inyecciones intravítreas o láser retiniano, ayudando a decidir si es necesario repetir o modificar el tratamiento.
¿Qué significa una angiografía ocular anormal?
Cuando el resultado muestra alteraciones, el especialista analiza patrones específicos para determinar su causa y gravedad.
Presencia de fugas, hemorragias o neovascularización
Las fugas indican vasos dañados o permeables. La neovascularización, el crecimiento de vasos anómalos, es un signo de enfermedad avanzada y riesgo de pérdida visual.
Signos de isquemia, inflamación o alteración en la perfusión
Las zonas oscuras en las imágenes pueden señalar falta de riego sanguíneo, mientras que áreas brillantes sugieren inflamación o filtración.
Interpretación médica y pasos posteriores
La angiografía siempre debe interpretarse junto con el historial clínico del paciente y otras pruebas. En función del resultado, se puede indicar tratamiento inmediato o seguimiento periódico.
Contraindicaciones y riesgos de la angiografía ocular
Aunque es una técnica segura, como cualquier procedimiento médico tiene ciertas limitaciones y precauciones.
Reacciones adversas al contraste
Aproximadamente un 5 % de los pacientes presenta náuseas leves tras la inyección. Las reacciones alérgicas graves son muy raras (menos del 0,05 %).
Precauciones en pacientes con insuficiencia renal
En personas con enfermedad renal avanzada se evalúa cuidadosamente el uso de contraste, ya que su eliminación depende parcialmente del riñón.
Alternativas en personas alérgicas o embarazadas
En estos casos se priorizan técnicas sin contraste, como la angiografía OCT, que ofrecen información vascular sin riesgos sistémicos.
En Oftálica contamos con tecnología de vanguardia y profesionales expertos
En nuestra clínica disponemos de equipos de angiografía ocular de última generación que permiten obtener imágenes de alta resolución con máxima seguridad para el paciente. Nuestro equipo médico, con amplia experiencia en diagnóstico retiniano, analiza cada estudio de forma personalizada para ofrecer un diagnóstico preciso y un plan terapéutico adaptado.
La combinación de tecnología avanzada y criterio clínico especializado es fundamental para detectar de forma temprana enfermedades oculares y preservar la visión a largo plazo, que es siempre nuestro principal objetivo como oftalmólogos.




