Exceso de legañas en bebés y niños

Un oftalmólogo pediátrico detecta alteraciones visuales, problemas de desarrollo ocular y enfermedades que pueden afectar al aprendizaje, la coordinación o incluso al comportamiento del niño. Una de las consultas más frecuentes está relacionada con las legañas.  Se estima que 1 de cada 20 recién nacidos presenta obstrucción del conducto lagrimal, una alteración muy habitual que puede provocar acumulación constante de secreciones en los ojos.

En la mayoría de casos, este problema no es grave. Sin embargo, muchos padres se preocupan cuando las legañas persisten en el tiempo. Por ello, identificar cuándo las legañas forman parte de un proceso normal y cuándo pueden ser un signo de infección ocular es fundamental para evitar complicaciones y actuar a tiempo.

¿Es normal que un bebé tenga muchas legañas en los ojos?

Sí, durante los primeros meses de vida es normal observar secreciones o legañas en los ojos de los bebés. Es muchos casos son síntomas pasajeros relacionados con la inmadurez del sistema lagrimal, aunque conviene vigilar su evaluación para detectar infecciones o alteraciones oculares, como la conjuntivitis en niños

Diferencia entre legañas normales y excesivas

Las legañas normales suelen aparecer en pequeñas cantidades, especialmente al despertar, y tienen un aspecto claro o ligeramente blanquecino. No suelen acompañarse de enrojecimiento, inflamación ni molestias importantes. 

Cuando las secreciones son abundantes, espesas, amarillas o reaparecen continuamente durante el día, hablamos de un exceso de legañas que puede indicar obstrucción del lagrimal o algún tipo de infección ocular.

Principales causas del exceso de legañas en bebés y niños

Existen diferentes motivos por los que un niño puede presentar un exceso de secreción ocular. Algunas causas son benignas y transitorias, mientras que otras requieren valoración médica y tratamiento específico.

Conducto lagrimal obstruido

La obstrucción del conducto lagrimal es una de las causas más frecuentes de legañas en bebés. Ocurre cuando el conducto que drena las lágrimas hacia la nariz no se ha abierto completamente tras el nacimiento. 

Esto provoca acumulación de lágrimas y secreciones, generando un ojo constantemente húmedo o con legañas recurrentes. Aunque suele resolverse espontáneamente antes del primer año de vida, en algunos casos puede requerir masaje lagrimal o tratamiento oftalmológico.

Conjuntivitis infantil

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, la membrana que recubre la parte blanca del ojo. Puede estar causada por bacterias, virus o alergias. 

En estos casos las legañas suelen ir acompañadas de ojos rojos, picor, lagrimeo o inflamación. Algunas conjuntivitis son muy contagiosas, especialmente en guarderías y colegios.

Irritación ocular o alergias

El polvo, el humo, el cloro de piscinas o ciertos alérgenos ambientales también pueden provocar irritación ocular y aumento de secreciones. Cuando existe alergia, además de legañas leves, es habitual observar picor, lagrimeo y tendencia a frotarse los ojos constantemente.

Infecciones oculares bacterianas o víricas

Las infecciones oculares infantiles pueden generar secreciones más densas y persistentes. Las bacterianas suelen producir legañas amarillas o verdosas, mientras que las víricas se asocian más a lagrimeo y enrojecimiento. 

Es importante diferenciar ambos cuadros para determinar si es necesario utilizar antibióticos o simplemente realizar medidas de higiene y control.

Tipos de legañas según su color o cantidad

El aspecto de las secreciones puede aportar información importante sobre la causa del problema. Observar el color, textura y cantidad ayuda a orientar el diagnóstico oftalmológico.

Legañas amarillas o verdes

Las legañas de color amarillo o verde suelen relacionarse con infecciones bacterianas. Suelen ser más abundantes y reaparecen rápidamente después de limpiar el ojo. Cuando aparecen junto a inflamación o enrojecimiento, es recomendable acudir al especialista para valorar tratamiento antibiótico.

Legañas espesas o pegajosas

Las secreciones densas y pegajosas pueden provocar que el niño se despierte con los ojos parcialmente cerrados. Esto ocurre con frecuencia en conjuntivitis o en obstrucciones del conducto lagrimal. La higiene adecuada es fundamental para evitar acumulaciones excesivas y molestias.

¿Cuándo las legañas pueden indicar infección?

Debe sospecharse una infección ocular cuando las legañas aparecen junto a síntomas como:

  • Ojos rojos
  • Inflamación de párpados
  • Sensibilidad a la luz
  • Dolor ocular
  • Fiebre
  • Secreción abundante y persistente

En estos casos es importante realizar una valoración oftalmológica para identificar el origen del problema.

¿Qué hacer si mi bebé se despierta con muchas legañas?

La limpieza adecuada de los ojos es una de las medidas más importantes para controlar las secreciones y evitar irritaciones o infecciones secundarias.

Higiene ocular diaria

Es recomendable limpiar los ojos suavemente varias veces al día, especialmente al despertar o tras acumulación de secreciones. Cada ojo debe limpiarse por separado para evitar contagios o propagación de infecciones.

Uso de suero fisiológico y gasas estériles

El suero fisiológico ayuda a reblandecer las legañas y facilita su eliminación sin irritar el ojo. La limpieza debe realizarse con gasas estériles, nunca con algodón, siguiendo un movimiento suave desde el lagrimal hacia el exterior.

¿Qué no debes hacer al limpiar los ojos?

Conviene evitar ciertas prácticas que pueden empeorar el problema:

  • No utilizar la misma gasa en ambos ojos
  • No aplicar manzanilla ni remedios caseros
  • No frotar con fuerza
  • No usar colirios sin indicación médica
  • No compartir toallas o pañuelos

¿Cuándo hay que acudir al oftalmólogo pediátrico?

Aunque muchas legañas infantiles son benignas, existen señales de alarma que requieren revisión especializada para evitar complicaciones.

Enrojecimiento, inflamación o fiebre

Si el niño presenta inflamación importante, fiebre o dolor ocular, es fundamental acudir al especialista lo antes posible. Estos síntomas pueden indicar infecciones más intensas que necesitan tratamiento específico.

Legañas persistentes durante varios días

Cuando las secreciones no mejoran tras varios días de higiene adecuada o reaparecen continuamente, conviene realizar una exploración oftalmológica completa.

Ojos cerrados por acumulación de secreción

Si el niño amanece con los ojos completamente pegados o presenta secreciones muy abundantes, es recomendable descartar infecciones bacterianas u obstrucciones lagrimales importantes.

Tratamiento del exceso de legañas en niños y bebés

El tratamiento dependerá de la causa que esté provocando las secreciones oculares. Por eso es importante obtener un diagnóstico adecuado antes de iniciar cualquier medicación.

Masajes para obstrucción del lagrimal

En bebés con conducto lagrimal obstruido suelen recomendarse masajes específicos sobre la zona lagrimal para favorecer la apertura natural del conducto. Realizados correctamente, estos masajes ayudan a mejorar el drenaje y reducir la acumulación de legañas.

Colirios o antibióticos cuando existe infección

Cuando existe una infección bacteriana, el oftalmólogo puede pautar colirios antibióticos adaptados a la edad del niño. Es importante completar siempre el tratamiento indicado y no suspenderlo antes de tiempo aunque exista mejoría.

Seguimiento en casos recurrentes

Los episodios repetidos de secreciones o infecciones oculares requieren seguimiento especializado para descartar alteraciones lagrimales, alergias o problemas oftalmológicos asociados. Un control precoz ayuda a prevenir molestias recurrentes y complicaciones futuras.

Oftálica te proporciona un diagnóstico especializado en oftalmología pediátrica

En Oftálica contamos con especialistas en oftalmología pediátrica preparados para diagnosticar y tratar todo tipo de problemas oculares en bebés y niños. Realizamos una valoración completa para identificar la causa del exceso de legañas y ofrecer el tratamiento más adecuado en cada caso. 

Nuestro equipo trabaja con un enfoque cercano y especializado, ayudando a las familias a resolver dudas y cuidar la salud visual infantil desde las primeras etapas de desarrollo.

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