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Síntomas oculares, ¿Cómo detectarlos?




A lo largo de nuestra vida solemos sufrir síntomas oculares, que debemos aprender a detectar. Las alergias, el ambiente seco y frío, la polución o la excesiva exposición al agua de las piscinas en verano son algunas de las causas que pueden provocar estas alteraciones oculares. El doctor Enrique Chipont, director médico  y especialista en oftalmología de Oftálica nos explica varias alteraciones oculares que pueden detectar una posible patología ocular y la importancia de acudir al especialista ante cualquier síntoma.


  • Enrojecimiento ocular: El síntoma aparece cuando los vasos sanguíneos oculares se dilatan. El enrojecimiento puede estar causado por alergias, infecciones bacterianas o víricas, irritación causada por las condiciones ambientales o por la tensión alta del ojo. Las causas más habituales son, no obstante las dos primeras: alergias e infecciones. Esta  irritación se llama conjuntivitis, ya que es la conjuntiva la que está irritada. El tratamiento dependerá de la causa del enrojecimiento.

 

  • Ojos llorosos: Este síntoma suele acompañar al anterior, especialmente en el caso de las alergias estacionales. Normalmente está causado por alergias o infecciones de las vías respiratorias altas. Es molesto pero no perjudicial y suele remitir cuando se elimina la causa.

 

  • Dolor ocular: El dolor ocular casi siempre va acompañado de otros síntomas, como   el enrojecimiento. Normalmente, el dolor se produce en la córnea, que es la parte del ojo más expuesta a los agentes externos, como arañazos o cuerpos extraños. Este trastorno suele ser leve. No obstante, si se trata de un dolor más fuerte, debe acudir al 
  • oftalmólogo para ser diagnosticado.

 

  • Moscas volantes: Se llama moscas volantes  a las manchas o líneas que flotan en el campo de visión pero que no se corresponden a un elemento ajeno al ojo. Estas manchas parecen moverse en nuestro campo visual cuando movemos los ojos. Normalmente, se trata de opacidades que se van formando en nuestro humor vítreo y que – especialmente en condiciones de mucha luminosidad y sobre un fondo blanco- se proyectan sobre la retina. Se trata de un síntoma ocular muy común y que aumenta con el paso de los años. El humor vítreo es un líquido transparente y gelatinoso que rellena la cámara posterior del ojo – el espacio entre el cristalino y la retina. Con los años, este líquido no se renueva y va perdiendo transparencia, pero no es un problema preocupante.

 

  • Ojo seco: Suele estar provocado por condiciones ambientales, tales como un ambiente seco, el abuso del aire acondicionado  o una exposición excesiva al sol; pero también puede deberse a una escasa producción de lágrima. La sequedad en el ojo es molesta, pero no grave. En la mayoría de casos se alivia con el uso de lágrimas artificiales. El uso excesivo de pantallas causa un déficit en el parpadeo que está extendiendo este síntoma entre la población.

 

  • Visión Borrosa: Suele significar problemas refractivos como miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia. Casi todos los casos se pueden corregir mediante cirugía refractiva o lentes intraoculares. Los tres primeros problemas de la refracción son de carácter hereditario y suelen estar presentes desde el nacimiento, aunque a lo largo de los años  pueden cambiar. La presbicia, en cambio, es un problema de la refracción asociado a la edad; el cristalino pierde su flexibilidad e impide enfocar correctamente, primero de cerca y más tarde también de lejos.

 



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