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¿Cómo sé que tengo conjuntivitis?




¿Qué es la conjuntivitis y cómo se contagia?

II Parte.

Los síntomas de la conjuntivitis suelen ser bastante claros. Aunque existen una serie de síntomas comunes, los signos de esta afección pueden variar en función del tipo de conjuntivitis y las causas que lo provocan. Estos síntomas pueden durar entre una y dos semanas, aunque la enfermedad puede tardar hasta un mes en desaparecer por completo. En el caso de la conjuntivitis bacteriana, las secreciones suelen ser más abundantes y espesas, y a menudo adquieren un color amarillo-verdoso. Los síntomas en este caso pueden durar desde dos días hasta tres semanas.

Sin embargo, cuando se trata de una afección alérgica, uno de los signos principales es un picor intenso en el ojo, que aumenta al frotarse. En general, los síntomas en el ojo de este tipo de conjuntivitis son paralelos a los de la rinitis alérgica en la nariz.



Aumento de las secreciones.

Incremento de las legañas, sobre todo por la mañana al despertar.

Aumento de la frecuencia del lagrimeo.

Sensibilidad a la luz.

Ojo rojo con molestias como ardor y escozor.

En ocasiones, puede darse hinchazón en los párpados.

Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.

¿Cómo tratamos  la conjuntivitis?

El tratamiento de esta afección del ojo varía también en función de la causa que la provoca, pero en general está enfocado a paliar los síntomas y prevenir complicaciones y contagios.

En el caso de la conjuntivitis vírica, es importante realizar lavados frecuentes del interior del ojo con una lágrima artificial y aplicar compresas frías para disminuir la inflamación. Los antibióticos son útiles únicamente frente a la conjuntivitis bacteriana, por lo que el profesional puede recetarlos en este caso en forma de colirio o pomada para los ojos, además de la utilización de suero fisiológico y compresas frías para paliar la sequedad.

En el caso de variantes más graves de conjuntivitis vírica, como la conjuntivitis herpética, el especialista puede prescribir antivirales vía oral.

Por último, tanto en el caso de las conjuntivitis alérgicas como tóxicas o irritativas, es necesario evitar la exposición a los agentes externos que provocan la inflamación. Para la primera, el especialista puede prescribir también colirios antihistamínicos o ciclos cortos de corticoides. Y en todos los casos consultar con el especialista en oftalmología.



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